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1 12.4. Morbilidad por riesgo profesional
 
 

Para el Sistema General de Seguridad Social, la calificación del evento de salud es originada por factores de riesgo presentes en el lugar de trabajo, bajo las contingencias de accidentes de trabajo o enfermedad profesional.  Es importante que se definan las prioridades de intervención por parte de los programas de salud ocupacional de las empresas; y las políticas estatales, sectoriales, de seguimiento y control de la morbilidad y mortalidad generada.

Calificar el origen de los eventos de salud como profesional, es fundamental para el empleador y el trabajador no solamente por el concepto preventivo enunciado anteriormente, sino por lo prestacional del sistema. Dentro del modelo de aseguramiento, el empleador ha protegido a su empresa y trabajadores mediante la afiliación y pago de aportes al Sistema General de Riesgos Profesionales. En los eventos de origen profesional, las prestaciones económicas y asistenciales son asumidas por las Administradoras de Riesgos Profesionales; el plan de beneficios no está limitado; las prestaciones económicas son superiores, y no existen períodos como condiciones de aseguramiento, períodos de carencia ni cuotas moderadoras. Los períodos de cobertura persisten aún después del retiro de la empresa o trabajador de la ARP en cobertura o del Sistema de Riesgos Profesionales. (Decreto 1295 de 1994 artículo 5, ley 776 de 2002 artículo 1 a 3).

El equilibrio financiero del Sistema General de Seguridad Social se realiza en alto porcentaje por la red de IPS adscritas a la EPS, a la cual se encuentra afiliado el trabajador (Decreto 1295 de 1994 artículos 5 y 6). El monto de la atención de los eventos de salud del trabajador, cuando se trata de evento con contingencia en origen Riesgo Profesional, -asumiendo inicialmente el costo el Sistema General de Seguridad Social en Salud- debe ser trasladado al Sistema General de Riesgos Profesionales mediante proceso de reembolso de la ARP a la EPS (Reglamentado por el Estado en la normatividad Resolución 1771 de 1994).  Es indispensable que se cumpla el proceso de calificación de origen de los eventos atendidos. Si bien la normatividad permite que lo realicen las entidades del Sistema en primera oportunidad (ARP, AFP, EPS), a la que le interesa hacerlo es a la EPS, pues ésta se convierte en soporte de recobro por el mencionado mecanismo de reembolso.

Según la OIT y la OMS, los factores de riesgo presentes en el trabajo causan 250 millones de accidentes y 160 millones de enfermedades profesionales cada año, cuya probabilidad de ocurrencia es de 10 a 20 veces mayor en países en desarrollo. La OMS establece que en América Latina sólo se reportan entre el 1% y el 4% de todas las enfermedades ocupacionales, y el costo humano y económico se ha estimado en el 10% del PIB de estos países.

COOMEVA EPS ha ido estableciendo, en la red de prestadores adscrita, el proceso de atención y calificación del origen del evento de salud, con indicio de accidente de trabajo o enfermedad profesional.  Se están implementando las dependencias técnicas en cada regional y la consulta de medicina del trabajo en oficinas; médicos notificadores en IPS propias; capacitación a médicos de consulta, en conceptos técnicos, normativos, administrativos, de proceso de atención y protocolos de calificación de origen.


Si se compara la tasa histórica de enfermedad profesional del Régimen Contributivo en Colombia (EPS privadas) con la existente en algunos países europeos, se encuentra que es notoriamente inferior, a pesar del aumento de la calificación en el período 2001 - 2007, que pasó de 1.187 eventos a 3.351, correspondiente a una tasa del 22 al 79,8 por cien mil. (Tabla #131).


Entendiendo como Eficacia Calificación (EP) la relación de casos cerrados con contingencia origen EP vs. los casos totales calificados antes, independientemente que en el histórico el 61% son EP, la tendencia ha sido fluctuante, con una disposición que puede mejorar en 2008, pues quedan pendientes por cerrar 371 casos.

En COOMEVA EPS la calificación de la enfermedad profesional en el período 2004-2008 ha tenido un comportamiento de incremento, pasando en calificación en primera oportunidad del 20 al 76 x 100.000; y en casos cerrados en firme del 13 al 38 x 100.000, aproximándose a la nacional en 2008.  Más coherente con la realidad del país, pero aún lejana de las tasas internacionales. (Tabla #133).

 

La morbilidad de la enfermedad profesional diagnosticada y calificada en su origen mantiene la tendencia de 2007. No dista mucho de la referencia bibliografía mundial y nacional actual, en la que los desordenes osteomusculares ocupan los primeros lugares.  En 2008 se califica como origen: síndrome túnel del carpo 39,17%; lesiones de hombro, manguito rotador y tendinitis 20,47%; lumbalgia funcional o mecánica con lesión disco intervertebral y/o compromiso de par nervioso 11,28%; tendinitis, tenosinovitis de mano y muñeca 9,5%; epicondilitis y bursitis del codo 9,2%; sumando para patología osteomuscular 89,61%; hipoacusia neurosensorial 2,97%; diagnósticos acumulados bajo la clasificación "otros" ocupan el 2,08%%. (Tabla #134).


 

En referencia a la tasa de accidentes de trabajo, según estadísticas de la Cámara Técnica de Riesgos Profesionales de FASECOLDA y la información gremial de las ARP privadas, la accidentalidad del país desde 2000 crece en cifras absolutas de año en año.  A pesar de las acciones de intervención y prevención, se mantiene una tasa del 7,6%, en 2005, igual a la de 2000. (Tabla #135)

COOMEVA EPS ha tenido tasas muy inferiores a las reportadas por las ARP, pasando del 0,18% en 2004 al 0,82% en 2007. La implementación del proceso de atención al evento accidente de trabajo —de acuerdo a la normatividad vigente, sin condicionar ésta a la presentación del reporte patronal de accidente de trabajo (IPAT)—, el asegurar por parte de la IPS el soporte del origen en lo consignado por él médico en la historia clínica, y la implementación de modelo de notificación hacia medicina laboral, permitió la notificación de 14.688 eventos en 2008. Esto muestra el incremento de la calificación de accidentes de trabajo, pasando de 2007 a 2008 del 0,82% al 1,67% (incremento tasa 200%). (Tabla #136).

La identificación, atención, reporte y calificación de eventos AT, sigue haciéndose con IPAT. En el histórico se muestra el 99,3%. En 2008 se realiza calificación de casos con historia en el histórico 0,25%; la eficacia de calificación AT es del 99,58%, con 140 casos cerrados como EG, que inicialmente se calificaron AT (0,42%).

   

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