Cada año mueren dos millones de hombres y mujeres por culpa de los accidentes de trabajo y las enfermedades profesionales. En todo el mundo se producen anualmente 270 millones de accidentes de trabajo y 160 millones de enfermedades profesionales (Organización Internacional del Trabajo, OIT).

Pero ¿hay una salud laboral para mujeres y otra para hombres? ¿Las condiciones de trabajo de hombres y mujeres también generan diferencias en la salud laboral de ellas y ellos? 

Pese a la constante preocupación por este tema, a las medidas adoptadas, a las políticas de seguridad social y salud implementadas, no se ha podido garantizar el establecimiento de contextos saludables de trabajo ni para hombres ni para mujeres. Esta sigue siendo una tarea compleja.

El panorama laboral de países como Colombia muestra que es más frecuente que las mujeres accedan a puestos de trabajo menos cualificados, con tareas monótonas y repetitivas y de peor consideración social, lo que genera una desigualdad entre géneros con relación a la salud laboral.

Los estudios muestran que los hombres se concentran ocupacionalmente en sectores como construcción, minería e industria pesada donde los riesgos de accidentes y exposición a tóxicos tienen más protagonismo.

Por su parte las mujeres se concentran en el sector servicios, fundamentalmente sanidad y educación, donde las enfermedades musculo-esqueléticas  y los riesgos derivados de una inadecuada organización del trabajo constituyen los mayores riesgos. Estudios en Colombia muestran que el 90% de las enfermedades laborales corresponden a las lesiones del sistema músculo esquelético.

En otros se ha evidenciado que cuatro de las cinco patologías más frecuentes en mujeres afectan miembro superior, lo que significa que la morbilidad profesional en mujeres está siendo ocasionada por sobrecarga física de trabajo.

El estrés, considerado como la primera causa de ausentismo laboral y disminución de la productividad por la Organización Mundial de la Salud, OMS, tiene mayor repercusión en las mujeres que en los hombres. Uno de sus principales síntomas es el dolor de cabeza. Existen más de 150 tipos distintos, aunque el más habitual es la migraña que afecta a un 16% de las mujeres y al 7% de los hombres.

Un estudio realizado en Bogotá en el sector informal mostró que de 3.936 mujeres trabajadoras encuestadas 442 (11.2%) refirió haber sufrido un accidente relacionado con su trabajo en el último año.

La actividad económica en la que las mujeres más presentaron accidentes de trabajo según esta encuesta fue en la fabricación de productos metálicos de uso estructural (63%), seguida de la fabricación de calzado de cuero, piel, materiales textiles, caucho y plástico (48.3%); luego del  expendio a la mesa de comidas preparadas en restaurantes con una prevalencia del 31.3% y del comercio al por menor de frutas y verduras, con una prevalencia del 10%.  La mayor proporción de accidentes se encontró en el grupo de mujeres que trabajan entre 7 y 12 horas diarias con un 10.5% del total de los casos reportados.

Otro estudio de la OIT en el 2000 sobre la mortalidad relacionada con el trabajo ya había mostrado que en el mundo, 517.404 mujeres murieron por enfermedades transmisibles, frente a 108.256 hombres que fallecieron por esta misma causa relacionada con su trabajo.

Desafíos para la salud laboral de las mujeres

En relación con la salud laboral algunos investigadores han reconocido la necesidad de que se adopten enfoques que tengan en cuenta las desigualdades entre hombres y mujeres, tanto en el trabajo pagado como en el ámbito familiar.

Así mismo, desarrollar sistemas de información con indicadores sensibles a la mayor complejidad del mundo laboral y al amplio abanico de trastornos de salud relacionados con el trabajo -más allá de los accidentes laborales y las enfermedades profesionales-, así como a las diferencias según género y grupo.

Se hace necesario además contemplar la especificidad del colectivo de las mujeres en las políticas preventivas de las empresas, desarrollando estrategias e indicadores que permitan conocer y prevenir las molestias, daños y enfermedades físicas y mentales que afectan de forma particular a las mujeres.

Fuentes:
vfun_circulito2.gif Artazcoz, L. (2002). La salud laboral ante los retos de la nueva economía. Gaceta Sanitaria, 16 (6), 459-461.
vfun_circulito2.gif Luna García, J.  La enfermedad profesional, una asignatura pendiente en Colombia. Universidad Nacional de Colombia. Red Salud y Trabajo de ALAMES. Recuperado de: http://ens.org.co/apc-aa-files/45bdec76fa6b8848acf029430d10bb5a/04_Enfermedad_profesional.pdf
vfun_circulito2.gif Aponte, D, Arias, J,  Chavarro, J y otros (2007) Diagnóstico  de las condiciones de salud y trabajo de las mujeres que laboran en el sector informal de Bogotá.
vfun_circulito2.gif Web de la Organización Internacional del Trabajo, OIT.
http://www.ilo.org/safework/events/safeday/lang--es/index.htm
vfun_circulito2.gif Segunda Encuesta Nacional de Condiciones de Salud y de Trabajo en el Sistema General de Riesgos Laborales del Ministerio del Trabajo de Colombia (2014).

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