Un panorama aún sombrío
Mujer y trabajo en Colombia

El panorama laboral para las mujeres en Colombia aún es sombrío pese a avances registrados en las últimas décadas. Las inequidades de género en lo laboral persisten fuertemente y se expresan en indicadores importantes como desempleo, ocupación, participación, remuneración, segregación y protección laboral.

Las cifras de los diversos organismos internacionales y nacionales confirman que hoy en comparación con 20 años atrás, las mujeres participan más en el sector económico, aportando con su trabajo al desarrollo de los países.

Sin embargo, pese a que se han reducido las brechas, también se confirma que las mujeres siguen ocupando los empleos más precarios, son mayoría en el mercado de trabajo informal o en el trabajo de cuidado no remunerado y trabajan en total más que los hombres sin obtener el mismo reconocimiento social y económico.

En Colombia, la oferta laboral femenina corresponde al 51,1% de la Población en Edad de Trabajar (PET). A propósito de la conmemoración del Día Internacional del Trabajo, Mujer Coomeva da una mirada al panorama laboral de las mujeres en el país.


 

Las mujeres son las más desempleadas
Latinoamérica se ubica como la tercera región con mayor tasa de desempleo para las mujeres con 9%, según el Global Employment Trends for Women, publicado por la Organización Internacional del Trabajo, OIT.

En Colombia a septiembre de 2014, la tasa de desempleo fue de 11,3% para las mujeres y del 7% para de los hombres, según estadísticas del Departamento Administrativo Nacional de Planeación, DANE. Esto es más de dos puntos por encima de la tasa de Latinoamérica.

Sin embargo, la tasa de desempleo femenino en Colombia disminuyó con respecto a la de 2013, que fue de 12,1%, superior en 5,2 puntos porcentuales a la de los hombres. En 2011, esta misma tasa estuvo situada en 14.4%, 6.2 puntos por encima de la de los hombres.

Los estudios muestran que ellas tardan en promedio entre 3 y 4 meses más tiempo desempleadas que ellos.


 

Las mujeres siguen ganando menos que los hombres
Por su parte, la inequidad salarial de las mujeres respecto de los hombres en Colombia se calcula en un 20% y más. A escala mundial, se estima que la brecha de remuneración entre hombres y mujeres es de 22,9%.

El DANE ha informado que los hombres ganan 21% más que las mujeres con el mismo nivel educativo y establece que no se trata sólo de un asunto de ingresos, sino también de generación efectiva de oportunidades.

Estudios realizados por la Facultad de Economía de la Universidad Icesi de Cali evidencian que las mujeres llegan a ganar desde un 25% hasta un 33% menos que los hombres.

Datos presentados por la Central Unitaria de Trabajadores, CUT, muestran que el 55.3% de los hombres en Colombia recibe un salario ubicado entre 1 y 1.5 salarios mínimos legales vigentes, mientras que la participación de las mujeres en este rango salarial alcanza a ser el 43.2%.

Así mismo, el 53.1% de las mujeres recibe entre ningún ingreso y 1 salario mínimo, mientras que esto mismo sucede para el 39.8% de los hombres. 


 

Las mujeres trabajan más en el “rebusque” o no son remuneradas
De las mujeres ocupadas en Colombia, el 60% lo está en la informalidad. Esto equivale a 10 puntos más que el promedio de América Latina, según informaciones del Ministerio de Trabajo de Colombia. Según la Comisión Económica para América Latina, CEPAL, las mujeres colombianas, nicaragüenses y peruanas son las que más se desempeñan en esta categoría ocupacional.

Según la Escuela Nacional Sindical de Colombia la informalidad es la categoría ocupacional predominante entre las mujeres pobres (42% de las mujeres que trabajan en la informalidad). El “cuentapropismo” no debe confundirse con emprendimiento laboral formal con protección social, sino que se trata de un medio de mera subsistencia con muy bajos ingresos; es decir lo que se conoce como el “rebusque”.

En relación con la repartición de cargas, el DANE reporta que las mujeres trabajan en promedio 10.8 horas más a la semana que los hombres, debido al trabajo no remunerado que ejercen en sus hogares.          

En general, las mujeres tienen mayores dificultades para encontrar un trabajo remunerado, pero además, según la Escuela Nacional Sindical de Colombia, el 36.1% de las que lo tienen se considera subempleadas, es decir, no están satisfechas con su trabajo por diferentes razones: el 54.6% porque su empleo no se corresponde con sus capacidades; el 83.6% manifiesta el deseo de cambiar de labor para mejorar sus ingresos; y el 41% desea trabajar más horas con remuneración, ya que tienen una jornada semanal inferior a 48 horas.

 

Se mantienen los estereotipos sobre trabajos “propios” de las mujeres
Los expertos coinciden en afirmar que aún subsisten amplias brechas especialmente en cuanto a segregación horizontal -estereotipos en cuanto a las profesiones u oficios considerados como propios de las mujeres.

Según datos de empleo en el país, más del 50% de los trabajadores en ocupaciones relacionadas con labores administrativas y de oficina, trabajos de servicios y ventas, así como en la industria, corresponde a mujeres. Esto contrasta con trabajos como la Fuerza Pública, operadores de instalaciones de máquinas y ensambladores, donde más del 50% de los trabajadores son hombres.

El 32% de las mujeres ocupadas son empleadas del sector de servicios sociales, comunales y personales, mientras que la participación de los hombres ocupados en estas labores es únicamente del 11%.

En Colombia hay 750.000 personas ocupadas en el servicio doméstico, y de ellas el 95% son mujeres.


 

Persisten brechas de género en participación y ocupación
Estudios académicos realizados por la Escuela Nacional Sindical de Colombia muestran que para finales de 2013 la Tasa Global de Participación Laboral, es decir, la relación entre la Población Económicamente Activa, PEA, y la Población en Edad de Trabajar, PET,  fue 75,7% para los hombres y 54,6% para las mujeres.

Así mismo, revelaron que mientras la Tasa de Ocupación (proporción de la Población Ocupada en relación con la Población en Edad de Trabajar) fue de 71,2% para los hombres, para las mujeres fue de 48,5%.

Las cifras anteriores indican que de 18.5 millones de mujeres que presionaron el mercado laboral, únicamente 9 millones lograron emplearse, mientras que en el caso de los hombres lograron emplearse 12.7 millones. A esto se suma que el 57,8% de los hombres inactivos se dedicó principalmente a estudiar, mientras que el 58,1% de las mujeres inactivas se dedicó a oficios del hogar.

Además, tener personas a cargo reduce la oferta laboral femenina en 17.5%, mientras que en el caso masculino sólo se reduce en 2.5%.



Aún faltan más mujeres en cargos políticos para lograr equidad
Hoy en Colombia las mujeres ocupan más cargos políticos que hace 20 años. Las mujeres han pasado a representar el 21% de escaños en el Congreso. Pero son solo el 14% de concejalas, el 17% de diputadas, el 10% de alcaldesas y el 9% de gobernadoras. Cifras aún muy por debajo de la paridad que haría justicia a la proporción de mujeres dentro de la sociedad.


No se ha logrado la equidad de género en cargos directivos
En Colombia se sabe que por cada mujer que ejerce el rol de patrona o empleadora, hay dos hombres que ejercen ese rol. Esto sucede a pesar de que las mujeres tienen en promedio 1.1 años más de educación que los hombres y que las mujeres que terminaron estudios de educación superior son muchas más que los hombres.


Mujeres son las más desprotegidas social y políticamente
En Colombia únicamente el 29% de las mujeres ocupadas cotiza a cesantías y el 21.7% a pensiones obligatorias, según estudios de la Escuela Nacional Sindical. Quiere decir que solo 3 de cada 10 mujeres trabajadoras tienen alguna cobertura en este aspecto.

Del total de las mujeres empleadas en servicios domésticos, unas 8.000 tienen contrato de trabajo. Sólo en el año 2013 se les reconoció el derecho de afiliación a una caja de compensación y la posibilidad del pago de prestaciones sociales en el trabajo por días.

En términos de políticas públicas de protección en lo laboral, la Ley 1496 de 2011 establece mecanismos para erradicar cualquier forma de discriminación ocupacional, salarial y de retribución, pero dadas las inequidades que se observan en los cargos directivos y en las brechas salariales, se requiere de mayores esfuerzos en esta materia para acabar con estas inequidades y con el llamado ‘techo de cristal’ que aún se mantiene para ellas.



Fuentes:
 • Organización Internacional del Trabajo, OIT (2013) Global Employment Trends for Women. Recovering from a second jobs dip. Executive Summary.
 • Departamento Administrativo Nacional de Planeación, DANE. Página web: http://www.dane.gov.co/
 • DANE (2013) Medición del trabajo remunerado en el DANE. Encuesta de uso del tiempo en el DANE. Recuperado de: http://www.dane.gov.co/files/noticias/uso_tiempo_freire.pdf
 • Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo - Universidad Icesi - Ministerio de Trabajo (2013) ¿Igualdad Salarial entre hombres y mujeres en Santiago de Cali? De la legislación a la realidad.
 • CEPAL (2012). Anuario estadístico de América Latina y el Caribe. Santiago. CEPAL, Naciones Unidas.
 • Escuela Nacional Sindical, ENS (2013) Informe Nacional sobre Trabajo Decente. Medellín, Colombia.

 

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