El majestuoso Cañón del Combeima

Hola amigos caminates,

Bienvenidos al Programa Vive Caminantes de Coomeva Recreación y Cultura , soy Nelson Cardona y hoy les voy a narrar el viaje al enigmático Cañón del Río Combeima. Ubicado en la estribación oriental de la Cordillera Central, en las mágicas laderas del Nevado del Tolima o Dulima, que en lengua Quimbaya significa país de nieves.

Partimos muy temprano en carro de la ciudad de Ibagué, con una altitud media de 1.225 metros. Comenzamos a bordear la margen derecha de un río el cual no parece estar contaminado y aunque surte de agua a la ciudad, recibe todas las aguas residuales de la industria y los asentamientos humanos en su rivera. En el recorrido encontramos una serie de caseríos multicolores donde se puede degustar la gastronomía y las artesanías típicas de la región.

Después de una hora de recorrido, por una carretera que es destapada en sus últimos 10 kilómetros, pero en excelente condición, llegamos al sitio conocido como El Silencio, donde dejamos los carros y comenzamos a caminar por el bosque de niebla o bosque alto andino. Allí se destacan algunas especies de flora como orquídeas, sietecueros y la palma de cera, árbol símbolo nacional, el cual puede medir hasta los 60 metros, siendo una de las palmas más altas del mundo y donde hábita el loro orejiamarillo, el cual se encuentra en vía de extinción.
 
En este lugar me encontré con Orlando, un viejo morador de los páramos, gran conocedor de estos parajes solitarios pero llenos de vida. Él había sido el primer guía que tuve hace 40 años cuando escalé por primera vez el Nevado del Tolima. Me contó que no hacía mucho un puma o “león de montaña”, había matado a siete de sus ovejas; también había visto un rastro de osos de anteojos, esto gracias a que el corredor biológico entre los bosques Tolima y el Quindío se ha protegido, y se pueden conservar estas especies en vía de extinción. Orlando también me contaba acerca del cóndor de los Andes, que gracias a su reintroducción se ha visto sobrevolando el Nevado del Tolima y el paramillo del Quindío.
Este camino continúa bordeando un gran abismo, donde se observan formaciones geológicas espectáculares, símbolo de la gran actividad volcánica de esta zona. Serpenteamos el río un par de veces por unos pequeños puentes de madera y después de unos 50 minutos llegamos al sitio conocido como los Termales del Racho a 2.650 metros, donde comienza el majestuoso Parque Nacional Natural de los Nevados.


Allí nos encontramos con unas casitas de madera cuidadas por mi gran amigo Orlando, quien nos ofreció una deliciosa agua de panela con queso. Él nos contó que hace unos 15 años ese sitio fue devastado por una avalancha que arrasó con el hotel que allí existía y de la cual escapó de milagro. Estos afloramientos termo-minerales eran utilizados por turistas nacionales y de todo el mundo, buscando paisaje, paz y salud.

En este sitio se encuentra una gran cascada del Río Combeima, de unos 20 metros. Ya no nos podíamos devolver sin antes tomar un baño en esas heladas aguas cristalinas que descienden del propio nevado. Éste es un sitio privilegiado para los ornitólogos, ya que alberga una gran variedad de especies de aves y en la época de Semana Santa llegan las águilas cuaresmeras que son migratorias. De este sitio inician los caminos para escalar el Nevado del Tolima, el camino de la cueva y el camino del filtro, que se encuentra cerrado por avalanchas

Es necesario amigos caminantes, tener en cuenta otras cosas que ya les iré compartiendo para este tipo de recorridos, como llevar siempre una vestimenta adecuada al lugar hacia donde se dirijan y que los proteja del clima reinante. Recuerden, el calzado es de gran importancia, no cualquiera les sirve, escójanlo bien. Usen protector para los labios y siempre cubran sus cabezas con lo más apropiado y cómodo, salgan siempre en equipo, no permitan que nadie se separe del mismo y no se olviden de contratar los servicios de un guía de la zona.

La hidratación es una cuestión fundamental que deben saber los practicantes del senderismo y montañismo: Se debe hidratar correctamente el cuerpo tanto antes, durante y después de la actividad física. Una buena hidratación aumenta el rendimiento y mejora la capacidad del caminante.

Los invito, amigos caminantes, a seguir con este deporte y estudiar sobre el tema, para que sea una maravillosa experiencia de vida, salud y aprendizajes, tal como lo ha sido para mí.

Espero les haya gustado esta magnífica experiencia que compartí con ustedes y que se motiven a pertenecer a este grupo para vivir y conocer de magníficos lugares. 

Un saludo,
Nelson Cardona

Gracias por pertenecer al Programa Vive Caminantes. Te invitamos a estar atentos a más aventuras y recomendaciones de magníficos lugares que te esperan. 

¡Disfruta del programa Vive Caminantes con Coomeva Recreación y Cultura!

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