Varios líderes cooperativistas colombianos se tomaron la palabra en el XIV Congreso Nacional Cooperativo 2015, para llamar la atención sobre ámbitos claves del actuar cooperativo que invitan al Sector a desarrollar estrategias y líneas de acción que contribuyan a posicionar al cooperativismo colombiano en la legislación, así como en la vida económica, social y cultural de los colombianos.

La equidad en las cooperativas

La ponencia inicia recordando las palabras pronunciadas por el señor Presidente Juan Manuel Santos, el 11 de julio de 2015, cuando dijo: “Tenemos que ser un país viable y con futuro. Tenemos que afrontar y resolver este problema de ser los campeones de la desigualdad y uno de los campeones de la pobreza en la región”.

Al referirse a la definición de equidad se alude a la planteada por Aristóteles, que reza “Lo equitativo y lo justo son una misma cosa, y siendo buenos ambos, la única diferencia que hay entre ellos es que lo equitativo es mejor aún”. Esta idea fue parafraseada por el maestro Carlos Uribe Garzón, quien decía: “la equidad es lo mismo que la justicia, pero mejor”.

Se presenta la sutil comparación entre uno y otro término. Justicia, entendida como dar o reconocer a cada quien lo que merece según las leyes. Equidad, referido a  la misma justicia, pero con refinamiento en relación con lo concreto o circunstancial, de acuerdo con  la conciencia.

En suma, se señala que la base de la equidad es la igualdad, condición esencial entre los seres humanos, independiente de su raza, género, lengua, origen nacional o sus creencias políticas o religiosas.

Se destaca cómo el logro de la equidad tiene un papel central en el cooperativismo, pues justamente las cooperativas nacieron para enfrentar la inequidad y proponer una nueva manera de concebir y orientar la economía.

La necesidad de la equidad implica también la necesidad de bienestar. Esto recuerda que las cooperativas no se crearon para producir dinero (aunque deben producirlo), sino para brindar oportunidades de bienestar a sus asociados y a la comunidad en general.

Por tanto, la empresa cooperativa debe preservar su identidad y prescindir de copiar las prácticas del sector mercantilista. Las cooperativas deben contribuir con su presencia, su cultura  y sus servicios a llevar un desarrollo equitativo a las provincias.

Es anticipándose a los sueños y a las necesidades donde las cooperativas de diversas clases se han integrado formando un tejido social y las comunidades han visto crecer la prosperidad en amplios espacios de paz.

Un ejemplo del logro de la equidad por parte de las cooperativas ha sido el cooperativismo agropecuario. En este sector se reconoce que el cooperativismo mundial tiene sus más logradas experiencias de un desarrollo a la vez eficiente y equitativo: producción, agroindustria, comercialización, seguridad social, democracia participativa, etc.

Para alcanzar y promover la equidad la empresa cooperativa debe cumplir con ciertas características: La empresa cooperativa debe ser austera en sus propios gastos, instalaciones e  inversiones, pero a la vez debe ser pródiga en el número y la calidad de sus servicios.

La empresa cooperativa invita a cambiar la economía del dinero por una economía de realización humana. Debe ser disciplinada, atenta a cumplir sin subterfugios las normas que la rigen. Romper la concentración de la riqueza y promover la participación comunitaria en ella para lograr el fin deseado de promover la equidad.

Finalmente se retoman las palabras de la doctora María Eugenia Pérez Zea, Presidenta del Consejo de Administración de Coomeva y de Ascoop, “las cooperativas tienen un papel crucial en la lucha por la reducción de las inequidades y el logro de la justicia social en nuestros países. Su naturaleza misma, estructura y formas de funcionamiento las posicionan como un modelo empresarial y socio-económico eminentemente equitativo. Creemos que si hay más cooperativismo habrá mayor equidad”.

Comparte esta publicación

Utilidades