¿Qué papel debemos jugar las cooperativas en el decrecimiento y por lo tanto en un modelo social donde se entienda que los recursos son limitados y que es necesario incrementar las actividades del cuidado?

Esta fue una pregunta de reflexión propuesta  a los asistentes a la III Cumbre Cooperativa de las Américas realizada por Cooperativa de las Américas en Cartagena, en noviembre de 2014, en el marco de un análisis obre megatendencias e identidad cooperativa.

La pregunta tiene un sentido esencial para las cooperativas y para sus dirigentes, pues se afianza sobre la  responsabilidad implícita de estas organizaciones frente a un nuevo ordenamiento y un cambio social.

El decrecimiento es una megatendencia actual de pensamiento económico, político y social que busca una relación equilibrada entre los seres  humanos y la naturaleza, bajo la idea principal de la disminución controlada y progresiva de la producción, propuestas opuestas a las aplicadas por el modelo capitalista.

El modelo capitalista actual acentúa cada vez más las diferencias entre las poblaciones, llevando la producción y el consumo a niveles excesivamente altos en algunos países y extendiendo el hambre y la pobreza en otros. Hace tan solo cuarenta años nuestro Planeta tenía la mitad de la población actual. Hemos crecido el doble en muy pocos años. Esto no sería un problema si los recursos naturales del Planeta fueran infinitos. Pero no es así.

Expertos sobre el tema han señalado, incluso, que la palabra decrecimiento parece más adecuada que el término desarrollo sostenible porque su significado es claro: sólo hay un camino posible, vivir con menos, y el reto está ahora mismo en “vivir mejor con menos”.

Los problemas que afectan hoy nuestro mundo aumentan al ritmo que crece la producción. Ante esta perspectiva toma fuerza hoy la Teoría del Decrecimiento y por tanto surgen las preguntas para los cooperativistas: ¿Cómo desarrollar una nueva sociedad desde los principios y valores del cooperativismo? ¿Cuál es el modelo de globalización coherente con los valores y principios del cooperativismo? ¿Qué concepto de crecimiento debe proponer el cooperativismo?

Las 8 R’s del decrecimiento

La teoría de decrecimiento nació en los años 70 de la mano del matemático y economista Georgescu-Roegen, reconocido como el padre de la bioeconomía; pero hoy es el francés Serge Latouche, economista y detractor del actual modelo económico capitalista, quien se proclama líder de este movimiento.

Georgescu-Roegen ponía sobre la mesa la necesidad de reflexionar sobre el error de centrar el modelo económico y el esfuerzo político en el crecimiento indefinido del Producto Interior Bruto.

Latouche propone un sistema de soluciones a los problemas ambientales, económicos y sociales del Planeta bajo el prefijo “re”, a los que denomina los pilares del decrecimiento o el modelo de las “8 R”:

1. Revaluar. Sustituir los valores globales, individualistas y consumistas por valores locales, de cooperación y humanistas.
2. Reconceptualizar. Adoptar una nueva visión del estilo y calidad de vida, a través de conceptos como suficiencia y simplicidad voluntaria –vivir mejor con menos-.
3. Reestructurar: Adaptar la producción y las relaciones sociales a una nueva escala de valores, como por ejemplo, combinar ecoeficiencia y simplicidad voluntaria.
4. Relocalizar: Es un llamado a la autosuficiencia local para satisfacer las necesidades prioritarias disminuyendo el consumo en transporte.
5. Redistribuir: Con respecto al reparto de la riqueza.
6. Reducir: Con respecto al cambio del estilo de vida consumista al estilo de vida sencilla y todas las implicaciones que esto conlleva.
7. Reutilizar: Alargar el tiempo de vida de los productos.
8. Reciclar: Evitar el consumo y el despilfarro.

Como parte de una comunidad de consumidores cooperativos en Coomeva tenemos el desafío de asumir estos ocho principios. En el centro de los valores del cooperativismo está el ser humano, pero como  parte de un entorno y en armonía con la naturaleza.




 

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