El término comadre o comadrona se origina en el latín cum matre o en español “con la madre”, que lleva implícita la función de acompañar el trance hasta el momento de ser mamás.

Las parteras, como son más conocidas las llamadas madrinas o matronas, son aquellas mujeres que comparten y viven el nacimiento con la madre.

Muchas mujeres han ejercido este papel desde los albores de la civilización humana.

Ayudar a las mamás, un oficio prestigioso

Las primeras parteras se registran en la Biblia en el 1700 a. de C. donde se hace referencia a las comadronas hebreas, que gozaban de consideración y prestigio social.

Séfora y Fúa fueron dos parteras que figuran en el libro del Éxodo (Siglo XIV a. C.). Ellas desobedecieron la orden del Faraón de Egipto, de matar a los varones recién nacidos hijos de hebreas, pues temía el crecimiento de estos inmigrantes originarios de Mesopotamia. Se dice que el pueblo hebreo creció y ellas fueron premiadas por Dios con hijos y bienes.

Las comadronas o “maiai” (partera) de la Grecia Clásica, gozaban de elevada dignidad y alto reconocimiento social, muy cercanas a los filósofos. La ley ateniense exigía para ejercer este oficio, haber sido madre y no estar en edad de procreación.

Una madre partera da origen a un método filosófico

Sócrates, el filósofo griego, nombró Mayéutica Partera a su método filosófico, en honor a Phainarité, su madre quien fue una comadrona.

La partera que tuvo que ser hombre para ejercer

Agnodike, la gran matrona griega (Siglo III a. C.) la partera más famosa de la antigüedad, tuvo que disfrazarse de hombre para poder ejercer.
Aunque Agnodike estudió obstetricia con el famoso médico Herófilo en Alejandría (Egipto), en el año 300 a. C. la profesión de partera en la época era prohibida a las mujeres en Atenas.

Al ser descubierta fue llevada a juicio y debió desnudarse ante los jueces que la acusaron de ejercer una profesión reservada a los hombres. Agnodike fue protegida y no fue condenada gracias a una protesta general de mujeres en Atenas.

La partera de la madre de un grande de la música

Antonio Lucio Vivaldi Calicchio, el sacerdote y una de las figuras más relevantes de la historia de la música, llegó al mundo gracias a la pericia de una matrona italiana en el Siglo XVII en Venecia: Margarita Veronese.

En medio de un terremoto que conmocionó a Venecia el 4 de marzo de 1678, Margarita atendió el parto de Vivaldi, un bebé hipóxico y agónico, de pelo rojo, a quien reanimó boca a boca.

Vivaldi (apodado il prete rosso, el cura rojo) se convertiría en un virtuoso del violín en el bárroco tardío, durante el cual escribió “Le quattro staggioni” y centenares de óperas, conciertos, cantatas, serenatas, motetes y piezas sacras.

La partería, patrimonio cultural colombiano

Después de un largo proceso que inició en 2012, la Asociación de Parteras del Pacífico Colombiano logró que en octubre de 2016 se aprobara la declaratoria para que el oficio fuera reconocido como Patrimonio Cultural Inmaterial de la nación.

En mayo de 2017 la ministra de Cultura de Colombia, Mariana Garcés Córdoba, entregó oficialmente en el municipio de Buenaventura en el departamento del Valle del Cauca, la resolución que establece la inclusión en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de esta manifestación ancestral y se aprueba su Plan Especial de Salvaguardia -PES-.

Fuentes:
• Miguel Ángel Alarcón-Nivia, Janer Sepúlveda-Agudelo, Iván Camilo Alarcón-Amaya. Las parteras, patrimonio de la humanidad. Revista Colombiana de Obstetricia y Ginecología Vol. 62 No. 2 • Abril-Junio 2011 • (188-195)
• Página web del Ministerio de Cultura

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