Que los papás no cuidan a sus hijos tan “bien” como las mamás, es un prejuicio que ellos ya no aceptan.

Por las redes sociales circulan fotos que, más allá de graciosas, promueven una imagen del padre torpe, irresponsable y mal cuidador. ¿Pero qué piensan papás y mamás al respecto? ¿Hemos logrado una parentalidad o responsabilidad compartida y apropiada del cuidado de los hijos?

Para tener una idea de cómo se ven a sí mismos los padres como cuidadores, Web Mujer Coomeva hizo un rápido y simple sondeo entre algunos de ellos. Al mostrarles fotos de ese tipo, 44 de los 49 consultados dijeron no sentirse identificados con esas escenas.  Por su parte, de 37 mamás que vieron las mismas imágenes, 31 también opinaron que no representan a los papás de hoy.

Estudios académicos hablan de una generación de padres que ha roto el estereotipo que los asocia solo a los que compran, pagan y proveen, o al género incapaz y sin habilidades para el cuidado1.

Se refieren a un hombre “nuevo”, que reconoce a hombres y mujeres como sus iguales, compartiendo tareas domésticas, familiares y laborales2.

El asunto ha tomado tal alcance que en Colombia, en abril de 2017, en un fallo judicial la Corte Suprema señaló que desestimar las aptitudes parentales de un padre con base en un estereotipo de género “vulnera su derecho fundamental a la igualdad” y “constituye una verdadera discriminación3.

Pero estas tendencias de cambio en las representaciones culturales sobre hombres y mujeres no se han traducido en una real equidad en los papeles domésticos y en las tareas de cuidado4.

Se sienten cuidadores, pero ¿actúan?

Si por un lado muchos padres se sienten “colaboradores”, por otro, muchos aún no asumen la misma “responsabilidad” en el cuidado y la crianza de los hijos.

Sólo 3.2% de los hombres en edad laboral en América Latina han dejado de trabajar para dedicarse al cuidado de los hijos y las tareas domésticas, mientras que una de cada dos mujeres sí lo ha hecho, según un estudio publicado en 20175.

Esta brecha entre que los padres se “sientan” responsables y “se hagan” responsable es notoria en nuestra Región. El mismo estudio indicó que en ningún país los hombres asumen una participación igualitaria con respecto a la mujer en el cuidado de los hijos.

En Colombia las mujeres dedican de 6 a 23 horas más que los hombres por día, entre el trabajo remunerado y no remunerado.

Ya en 2016 se había señalado que las mujeres colombianas realizan en promedio siete horas diarias de cuidado doméstico no remunerado, mientras que los hombres apenas alcanzan 2,9 horas6.

Por otro lado, un estudio en Brasil y Chile mostró que hasta un 77% de los padres estaría dispuesto a trabajar menos si con eso pudieran pasar más tiempo con sus hijos7. A la vez, el 77% de 800 padres chilenos en otra encuesta exploratoria consideró que cuando los hijos están en el hogar, la madre es la principal responsable de su cuidado y solo el 8% estimó que son ellos mismos8.

 La división sexual del trabajo y los estereotipos machistas aún ligados al modelo de familia biparental tradicional son algunos retos por afrontar para una mayor acción de los hombres en el cuidado.

Aunque se sabe ya que las mujeres son capaces de actuar con éxito en cualquier ámbito de la sociedad y ellas avanzan en el ámbito productivo, la realidad de muchos hogares es que ellas siguen atrapadas en un espacio doméstico en el que el hombre es visto como proveedor y la mujer como dueña de casa y cuidadora.

Para el PNDU hay un componente institucional que perpetúa esta diferenciación, incluyendo el núcleo familiar, la educación formal y el orden jurídico, laboral y político.

No solo ellas. Los padres también importan

Un arquetipo del hombre como trabajador ideal, que asume horas de trabajo en exceso y destina un tiempo muy limitado a las responsabilidades familiares o a su vida personal, ha sido también arraigado en el imaginario y en la organización institucional.

Ante estas nuevas figuras paternas que pasan más tiempo en casa, juegan, cuidan, llevan los niños al parque, cambian pañales y cocinan, la sociedad muestra aún gran censura.

Las empresas, por su parte, ven las medidas para aumentar la parentalidad como los permisos de paternidad, no como una inversión sino como un costo, pues aún no los consideran derechos ciudadanos.

Para el PNDU es clave que el Estado active políticas que incentiven la participación de los hombres en el cuidado, como licencias de parentalidad, remuneradas y de más duración.

El estudio del Panorama del estado de los padres en el mundo 2017 comprobó que la intervención de un padre en el cuidado y la educación del niño aumenta el desarrollo cognoscitivo y el rendimiento académico del pequeño, mejora la salud mental y las tasas de delincuencia serán más bajas entre los hijos varones.

La paternidad involucrada y equitativa ayuda a los hijos e hijas a crecer sanos y permite que las mujeres y niñas alcancen su máximo potencial. También hace a los hombres más felices y más sanos.

Campaña mundial por los hombres como cuidadores

MenCare es una campaña global que promueve la participación de los hombres y los niños como cuidadores con equidad y sin violencia. Actúan en más de 30 países mediante investigaciones y programas de promoción con el fin de que los hombres participen en prácticas de crianza positivas, cuidados igualitarios, prevención de la violencia y salud materna, neonatal e infantil. La campaña es coordinada por Promundo y Sonke Gender Justice, junto con Rutgers, Save the Children y The MenEngage Alliance.

Fuentes:

1Bonino Luis (2003) Las nuevas paternidades. Cuadernos de Trabajo Social,16; 171-182. Madrid: CTS-UAM.
2 Martín Vidaña, David (2015) Nuevas masculinidades, paternidad y cuidado infantil. Universidad de Granada. Facultad de Ciencias de la Educación.
3 Diario El Tiempo. Abril 24 de 2017. “El género no es razón para negar la custodia a un padre, dice la Corte”.
4 PNUD/OIT (2013). El cuidado compartido: Hacia una propuesta de parentalidad. Publicación inédita.
5 Aguayo, Francisco., Levtov, Ruti., Brown, Verónica., Barker, Gary., y Barindelli, Florencia. (2017) Estado de la paternidad: América Latina y el Caribe 2017. Nueva York: IPPF/RHO, Washington, D.C.: Promundo-US.
6 Departamento Administrativo Nacional de Estadística, DANE (2016) Primera Encuesta Nacional de Uso del Tiempo (ENUT). 
7Aguayo, F., Correa, P., Cristi, P. (2011). Encuesta IMAGES Chile Resultados de la Encuesta Internacional de Masculinidades y Equidad de Género. Santiago: CulturaSalud/EME.
8SERNAM (2010) Encuesta “Padres del Bicentenario”. Servicio Nacional de la Mujer de Chile.
 

 

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