La depresión es una enfermedad mental que cada año cobra la vida de 800.000 personas en el mundo1  y afecta dos veces más a las mujeres que a los hombres.

Sin embargo los hombres que sufren de depresión tienen cuatro veces más probabilidades de suicidarse por esta causa, que las mujeres2.

La principal razón para esto, según los expertos, está en los estereotipos machistas que llevan a que los hombres no hablen abiertamente de sus síntomas y por tanto sea más difícil identificar en ellos la enfermedad de manera temprana y realizarles un diagnóstico de depresión.

Estudios académicos en todo el mundo han mostrado que los hombres deprimidos buscan menos soporte social y acuden menos al servicio de salud que las mujeres deprimidas3.

En gran parte esto se debe a que la población masculina tiene dificultad para reconocer los síntomas de depresión y si los perciben, evita hablar de ellos, pues creen que su masculinidad está en entredicho. Muchos hombres tienen temor a que se les considere débiles emocionalmente.

Estereotipos machistas social y culturalmente extendidos sobre la masculinidad como “los hombres no lloran” o la creencia de que todos los “varones” deben ser fuertes física y emocionalmente, son obstáculos para que los hombres hablen abiertamente de sus problemas de salud mental, se les haga un diagnóstico a tiempo y se lleve un adecuado registro de los casos de depresión en hombres.

Por otro lado, a diferencia de las mujeres, los hombres presentan indicios de depresión más discretos, como dolores físicos frecuentes, disfunciones sexuales o problemas digestivos crónicos, por lo que la enfermedad suele ser confundida con otro tipo de trastornos, explica el psicólogo clínico colombiano Luis Eduardo Peña, asociado a Coomeva y quien es Magíster en Trabajo Social Clínico de la Universidad de Michigan, Estados Unidos, y Diploma en Psicoterapia del Comportamiento con énfasis en trastornos de ansiedad y de la conducta alimentaria, del Middlesex Hospital University College de Londres, Inglaterra. 

Consecuencias de la depresión masculina

Al igual que le sucede a una mujer, cuando un hombre no cuenta con las herramientas emocionales adecuadas para hacer frente a una pérdida o a una frustración y cae en cuadro depresivo, no solo su mundo individual se ve afectado, también se perjudican su familia, sus amigos y su entorno laboral.

“Lo más preocupante es que la depresión puede llevar a los hombres a adoptar conductas imprudentes, como abusar del alcohol o de sustancias psicoactivas, a no acatar las normas de tránsito, a mantener relaciones sexuales sin protección o a otras prácticas riesgosas; en casos extremos se llega al suicidio”, explica el doctor Peña.

En Colombia la situación se reveló además en la Encuesta Nacional de Salud Mental4, en la que el 5.7% de los hombres encuestados reportaron ideación suicida.
En 2016 por cada caso de suicidio en mujeres hubo 33 casos de hombres5. Al menos en la mitad de los casos la causa fue una depresión.

 “En nuestra sociedad a los hombres nos han educado para ser enérgicos, impetuosos, fuertes y con pleno control de nuestras emociones. Sin embargo, es muy frecuente que los hombres también nos sintamos profundamente tristes y hasta impotentes frente a una pérdida, una frustración o una situación estresante”. Afirma el experto que los hombres con depresión son además muy irritables, no reciben adecuadamente las críticas, tienen poco sentido del humor, su carácter no es el mejor e incluso pueden llegar a la violencia.

¿Qué hacer?

No solo los hombres, sino toda la sociedad debe comprender que la depresión es una condición de salud mental tratable, y que en los hombres no es un signo de debilidad emocional o un defecto de la masculinidad.

Un hombre deprimido no puede afrontar su problema solo. Los expertos recomiendan mantener los vínculos con sus familiares y amigos, participar de actividades sociales, unirse a grupos de apoyo, practicar un voluntariado, conocer nuevas personas con intereses comunes, dar un paseo con su mascota o invitar a alguien a salir, entre otras. Es importante que haga cambios en su estilo de vida como ejercicio frecuente, alimentación saludable y buscar apoyo social y profesional.

Fuentes
1Organización Mundial de la Salud, OMS. 2015.
2 Trusted guide to mental & emotional health. Helpguide.org
3Mental health. Prevention suicide resource work.
4 Ministerio de Salud de Colombia. Encuesta Nacional de Salud Mental. 2015
5 Instituto de Medicina Legal de Colombia. Informe Forensis. 2016

 

Comparte esta publicación

Utilidades